Fácil y simple: Rutina de cuidado de piel para hombres en 4 pasos

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Es común pensar que el cuidado de la piel es un tema que les preocupa más a las mujeres y que gran parte de los productos del mercado que cuidan la piel están dirigidos hacia ellas. Sin embargo, esta apreciación se encuentra lejos de la realidad: hombres y mujeres necesitan cuidar su piel.

El artículo de hoy, está especialmente pensado en los hombres e incluye una rutina simple y rápida de realizar que se adapta a todos los estilos de vida. Si eres de los que aún no tienen una rutina de cuidado de piel establecida y sólo ocupas los dos únicos productos que están en tu baño (el gel de ducha o jabón corriente y un spray para el cuerpo) o si eres de los que se ha ido acercando de a poco al cuidado de la piel por la barba, pero aún no tienes una rutina clara, te recomendamos que sigas leyendo esta entrada de Cuida Tu Piel. 

1. Lava tu cara.

Lavar tu cara es el paso de limpieza más importante en una rutina de cuidado de la piel y lo debes realizar a diario. Imagina que a lo largo del día, tu piel está expuesta a la suciedad, la contaminación y bacterias, sin olvidar que la misma piel produce un sebo que se puede acumular en la superficie. Por lo que, cuando te lavas la cara, eliminas todo lo que se ha acumulado dentro de tus poros y encima de tu piel, evitando que se obstruyan y generen brotes. 

Modo de uso: 

Debes limpiar tu rostro acompañado de un gel de limpieza para piel antes de usar cualquier otro producto. Limita tu uso de jabón común para realizar esto, ya que su pH no ayuda a mantener tu piel hidratada, tiene un efecto contrario. Te recomendamos repetir esta acción dos veces al día: cuando despiertes, para limpiar todo lo que la piel ha generado mientras duermes y al final del día, para eliminar toda la contaminación que se haya adherido a tu piel en el transcurso tu día. 

2. Exfoliación periódica.

El segundo paso es precisamente la exfoliación. Esta se realiza a través de una loción que tiene pequeños gránulos (exfoliante) que, al frotarlos en el rostro, eliminan las células muertas de la capa más superficial de la piel. La limpieza profunda que ofrece este producto, permite que penetre en los poros, sacando impurezas, previniendo futuras manchas o puntos negros y eliminando la suciedad y el sebo de la piel. Es por esta razón que este producto es absolutamente crucial para mantener la salud de la piel y prevenir brotes. Verás una gran diferencia en la suavidad y luminosidad de tu piel desde el primer uso. 

Modo de uso: 

Aplica el producto en tus manos y masajea suavemente sobre la piel del rostro en la ducha o cuando te laves la cara, centrándose en las áreas problemáticas. Deja absorber durante 30 segundos antes de enjuagar. Para la mayoría, exfoliarse 2 veces por semana es lo ideal, pero si tu tipo de piel es grasa, entonces podrías requerir hacerlo con más frecuencia.

3. Hidrata

Una vez que hayas limpiado y pulido tu piel, es hora de hidratar y proteger tu rostro. Este es el 3er y penúltimo paso de tu nueva rutina. ¿Qué necesitas? Una crema hidratante que te proporcione las vitaminas y nutrientes que necesita tu piel, así ayudarás a tu piel a crear una barrera para protegerla de las toxinas que pueden afectarla, como lo sería el humo o el smog.  

Modo de uso: 

Aplícala por la mañana, después de haberla limpiado, para recuperar la humedad perdida durante el sueño y, por supuesto, antes de dormir para maximizar la integración de los nutrientes de ésta a tu piel, y facilitar que sus células se regeneren. 

4. Protégete del sol.

El daño que pueden provocar los rayos UV, no son una broma. Por lo que te animamos a obtener un buen bloqueador o protector solar (con los FPS recomendados por los dermatólogos) y usarlo todos los días, aún cuando veas que el día está nublado o frío. Recuerda que estos rayos son dañinos y pueden provocar manchas solares, arrugas, quemaduras, parches secos, lunares e incluso cáncer, por lo que es muy importante que no te saltes este paso. 

Tip: Algunas cremas hidratantes vienen con un porcentaje de factor solar incluido. Si estás recién armando tu rutina, podrías empezar por usar este tipo de productos. Ahora, si necesitas una protección más completa, agrégalo por separado, como una capa adicional después de tu crema hidratante.

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